Desde finales de este mes de Junio hasta el próximo Enero será posible dejar de imaginar lo que pudo haber sido un baile de la corte rusa de hace dos siglos, pues los más de 9.000 metros cuadrados del nuevo y moderno Hermitage holandés, un asilo del S.XVII restaurado, se han puesto al servicio de la grandeza de seis zares y sus zarinas. Desde Pablo I a Nicolás II, un millar de objetos artísticos de un valor incalculable se exhiben para mostrarnos todo el brillo dorado de una época mítica. La primera sede del Museo Hermitage de San Petersburgo expone todo el esplendor de las pasadas dinastías rusas en la ciudad que debido al trazado de sus canales, supuso el ejemplo para el zar Pedro I el Grande para diseñar la “nueva Rusia” durante el S.VII. Un gobernante ilustrado que abrió para Rusia una época que enunciaba tiempos esplendorosos.
Para resucitar el espíritu de la corte rusa, la comisaria Marlies Kleiterp, ha ideado una exposición que integra videos y música, objetos de toda clase (más de 1800), retratos y vestidos que giran en sus podiums al ritmo de la orquesta. No sólo vestidos de gala sino de la guardia personal del zar, instrumentos, mobiliario y hasta juguetes. Un tesoro bien guardado que ahora ocupa un total de seis galerías y que se espera sea visitado por un público superior a los 300.000 espectadores al año, hasta su clausura en el 2010.
Nada tiene que ver el moderno edificio del Hermitage con el ruso Palacio de Invierno pero se ha conseguido de sobra transportar al visitante hasta los grandes salones rococó del emplazamiento original recreando la esencia de la aristocracia más elevada que conformaba el ambiente imperial e hicieron del protocolo la base de las relaciones sociales. Los acontecimientos alrededor de la corte rusa forma parte de la Historia más atractiva, así la muerte de los Románov, la revolución rusa de 1917, el personaje de Catalina II La Grande… siguen despertando un masivo interés debido tanto a los nombres propios de este tiempo, como por los episodios históricos que protagonizaron, la riqueza y el lujo del que disfrutaron. Aunque al principio de la formación del Imperio Ruso no fue así, en el siglo XIX, las reales dinastías rusas formaron parte de la élite del poder europeo que dejaron un copioso legado material y un sinfín de capítulos legendarios que integran la mayor exposición temporal inaugurada en Europa en los últimos años.
La muestra se completa con las imágenes de la película “El arca rusa” (2002) del director de cine Alexánder Sokúrov rodada en el Palacio de Invierno en la que un fantasma merodea por las estancias de la residencia y asiste a un baile imperial. Todo un despliegue para mostrar un mundo mil veces soñado en el que no sólo podemos ver objetos artísticos sino que aspectos inmateriales como son el protocolo, la etiqueta o las costumbres forman parte del patrimonio ruso que ha viajado desde los sótanos del Gran Hermitage que no puede exponer sus más de tres millones de obras, hasta un museo que se ha pensado como la primera y más importante extensión de la sede principal.
“En la corte imperial rusa. Palacio y protocolo en el S.XIX“
Museo Hermitage de Amsterdam · Edificio Amstelhof · Nieuwe Herengracht 14 · 1018 DR Amsterdam, Holanda.